Caballos de Polo

A lo largo de los años, los caballos de polo se han ido adaptando y adiestrando. Esto fue de acuerdo a las necesidades y la dinámica del propio juego.

En Argentina el juego de polo era por sobre todo rústico, fuerte y poco profesional. Durante estas décadas, el juego se llamó “Polo de Estancia”. De hecho, para estos años los caballos de polo eran simultáneamente utilizados en la estancia para trabajar la tierra. Su fisionomía era similar a la de un caballo criollo. Estos eran fuerte, robusto y con poca resistencia y poca velocidad.

Esta rusticidad en el juego, se abandonó para las décadas del 70 y 80 cuando comenzó a aumentar el profesionalismo y la competencia y a predominar la velocidad como habilidad más buscada entre los caballos: es aquí cuando interviene la raza Pura Sangre. El origen de esta raza se remonta al siglo XVII con la introducción en Inglaterra de los caballos de origen árabe y berberisco. De perfil recto, piel fina, cuello largo, cruz prominente, lomo corto y dorso largo*, el Pura Sangre era una raza para carreras y deportes de velocidad y gran resistencia.

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